
Fecha: 8 de noviembre de 2024
Categoría: Eficiencia energética / Industria alimentaria
En la industria alimentaria, mantener los más altos estándares de higiene es tan esencial como optimizar los recursos. En Polonia, uno de los principales fabricantes de helados logró ahorrar 10,000 m³ de agua y 650,000 kWh de energía al año, reduciendo su huella de carbono en 500 toneladas gracias a la incorporación de una innovadora tecnología de limpieza de tanques.
En las plantas de producción de helado, los tanques de mezcla y almacenamiento deben limpiarse a fondo entre cada ciclo de producción para garantizar la seguridad y calidad del producto. Sin embargo, el proceso de limpieza in situ (CIP) tradicional implica un alto consumo de agua, energía y productos químicos.

Buscando una solución más eficiente, el equipo técnico decidió sustituir las antiguas bolas de pulverización estáticas por cabezales de chorro rotativo de alto impacto, una tecnología que limpia de manera más rápida y profunda, utilizando menos recursos.
La modernización inicial abarcó 23 tanques de proceso, y los resultados fueron contundentes:
El ahorro en agua y energía también redujo significativamente los costos operativos, mientras que la limpieza más eficiente permitió disminuir los tiempos de parada y aumentar el tiempo disponible para la producción.
Además de su eficiencia, los nuevos cabezales de chorro rotativo ofrecen un patrón de limpieza repetible de 360°, eliminan los residuos más difíciles y garantizan depósitos completamente higienizados. Su instalación fue sencilla y requirió solo modificaciones menores en la infraestructura existente.
Gracias a esta actualización, la planta no solo mejoró su desempeño operativo, sino que también dio un paso importante hacia una producción más sostenible y responsable con el medio ambiente, reduciendo el consumo de recursos y los costos en cada ciclo de limpieza.


