
Fecha: 26 de marzo de 2025
Categoría: Descarbonización / Innovación industrial
La producción de cemento representa alrededor del 7 % de las emisiones mundiales de CO₂, y al menos dos tercios de estas son inevitables debido al proceso de calcinación de la piedra caliza, paso clave en la fabricación del clínker. Ante este reto, una nueva planta de captura y reutilización de carbono (CCU) está marcando el camino hacia una producción más limpia y circular.

Este proyecto de gran escala demuestra cómo la tecnología de transferencia de calor avanzada puede convertir el CO₂ emitido en una valiosa materia prima para las industrias química, alimentaria y de bebidas. Se estima que la planta evitará más de 70 000 toneladas de emisiones de CO₂ al año, convirtiendo un subproducto problemático en un recurso útil.
En el proceso, el CO₂ generado durante la producción de cemento se captura antes de ser liberado al ambiente. Posteriormente, se purifica, se condensa y se licúa para su almacenamiento y transporte, permitiendo su uso en diferentes aplicaciones industriales.
La licuefacción del gas requiere una ingeniería precisa y un sistema altamente eficiente de intercambio térmico, capaz de manejar presiones y temperaturas extremas para maximizar el rendimiento energético y minimizar el consumo.
Los sistemas de intercambio de calor empleados en este proyecto operan en puntos críticos del proceso de captura: desde el enfriamiento del solvente y la recuperación de calor, hasta la condensación final del CO₂ líquido.
Gracias a su diseño compacto y alta eficiencia térmica, estos equipos reducen la huella energética del proceso y facilitan la integración en plantas industriales existentes.
Al transformar las emisiones en un producto comercializable, la iniciativa no solo reduce el impacto ambiental, sino que también impulsa nuevas oportunidades económicas dentro de la cadena de valor del CO₂.
El proyecto se alinea con los objetivos globales de neutralidad de carbono para 2050, demostrando que incluso los sectores más difíciles de descarbonizar pueden avanzar hacia una economía circular del carbono.


